Las emociones: El nuevo camino de la educación.

En algún momento se han preguntado ¿Por qué mi hijo(a) no aprende como los demás? ¿Por qué le va mejor en un área practica que teórica? ¿Qué está pasando con su memoria? Estás preguntas son más comunes cada día en las familias y es por esto que nació una nueva disciplina que aporta el conocimiento sobre el funcionamiento del cerebro y ayuda a los padres a comprender  a sus hijos.

Las respuestas están en la Neuroeducación, es una rama de la ciencia que estudia el comportamiento del cerebro humano, comprendiendo al estudiante como un individuo único, de esta forma genera una contraposición a la metodología de enseñanza tradicional, ya que se convierte en un ser emocional al momento de aprender nuevos temas.

La directora del Centro Iberoamericano de Neurociencias, Educación y Desarrollo Humano (Cerebrum) Anna Lucía Campos, asegura que las emociones son esenciales para el aprendizaje, ya que luego de una emoción positiva existe un comportamiento, el cual ayuda a conectar al estudiante con lo aprendido generando un conocimiento más solido y duradero.

Esta afirmación la respalda el Doctor Francisco Mora, especialista en neuroeducación: “Todo lo que somos, lo que sentimos, lo que creemos, lo que pensamos, lo que hacemos en el mundo es producto del funcionamiento del cerebro. Por eso somos seres fundamentalmente emocionales y luego somos críticos y razonamos“, dice el profesor de Fisiología Humana de la Universidad Complutense de Madrid, España al medio BBC Mundo.

Para ejecutar esta nueva forma de aprender solo se deben tener en cuenta 5 pasos fundamentales:
No repetir
No se aprende repitiendo ni memorizando las cosas, se aprende experimentando y enlazándolo con emociones.
Curiosidad
Generar curiosidad, ya que es el elemento básico emocional para tener una reacción psicofisiológica que impulsa a saber más.
Creatividad
Promover la creatividad mediante actividades artísticas que disminuyan las tensiones y mejoren la concentración, como la música, pintura y creaciones literarias.
Descansar
Descansar, dormir y reír favorecen la estimulación alternada de varias zonas del cerebro, lo que incrementa la capacidad de retener, de conceptualizar y de abstraer.
Jugar
El juego es uno de los principales soportes de un buen aprendizaje. La mezcla de diversión, retos, movimiento, risa e interacción social estimula todas las áreas cerebrales implicadas en el aprendizaje.
Con estos 5 puntos esenciales los padres podrán ayudar a sus hijos y los docentes tendrán nuevas herramientas para enseñar en las aulas de clases, así cambiarán la educación tradicional por una donde las risas, las experiencias y los sentimientos son más eficaces.
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