Finalizando el mes de enero, estuvimos de visita en la escuela de Valparaíso, dos días en los que compartimos diferentes actividades con los niños, escribimos una nueva canción y dimos la bienvenida a nuevos integrantes.

Gracias a la generosidad de nuestros colaboradores, pudimos entregar 60 kits escolares que garantizan que, durante el 2019, nuestros estudiantes tengan todo lo necesario para continuar con su educación básica.

Dando seguimiento al proyecto con el que iniciamos el 2019, la creación de la primera Filarmónica Indígena del país, aprovechamos la visita en la compañía de Alejandro Vásquez Mejía director de la Fundación Pasión & Corazón para continuar los talleres de cuerdas frotadas y planear el proceso educativo con el que, durante el año en curso, 40 niños y jóvenes de la comunidad Emberá Chamí comenzarán el proceso formativo en la diferente instrumentación que hará parte de la Filarmónica. 

También, junto a los colaboradores Diego Gómez, Gabriel Betancur, Javier Betancur y nuestra fundadora Rakel Cadavid, continuamos los talleres de piano, guitarra y de composición.

Los talleres de composición se han convertido en un espacio en el que participan no solo los estudiantes de la escuela de Música para la Paz, sino también miembros de la comunidad que se integran en torno al reto de escribir canciones en Emberá, y en la que se plasman algunas practicas tradicionales de su cultura.

En esta oportunidad el proceso creativo estuvo dirigido desde una meditación guiada en la que participaron cerca de 45 asistentes de diferentes edades desde los 6 hasta los 35 años. El resultado fue la construcción de una historia que los mas pequeños plasmaron en dibujo, los mas grandes en un texto, y que más adelante fue la fuente de inspiración para la composición de una nueva canción que con seguridad hará también parte del disco de Música para la Paz.

Para finalizar esta hermosa visita, estudiantes y voluntarios fueron de paseo al pueblo de Valparaíso, en el que aprovecharon una soleada tarde para hacer una hermosa sesión fotográfica llena de color y con la que se evidencia el paso de la cultura indígena por las calles del municipio del suroeste antioqueño.

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